domingo, 18 de noviembre de 2007

Filosofía internacional

¿Qué filósofos son mejores? ¿Dónde se practica una filosofía mejor, más poderosa, más eficaz, más firme? ¿Cuál es más creativa? ¿Genera más juego la filosofía griega o la alemana? ¿Prefieres la capacidad de asombro de unos o la fiabilidad de los otros? ¿Qué filosofía es más defensiva y cuál avanza de manera más directa hacia la meta?

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La revolución según Slawomir Mrozek

En mi habitación la cama estaba aquí, el armario allá y en medio la mesa. Hasta que esto me aburrió. Puse entonces la cama allá y el armario aquí. Durante un tiempo me sentí animado por la novedad. Pero el aburrimiento acabó por volver. Llegué a la conclusión de que el origen del aburrimiento era la mesa, o mejor dicho, su situación central e inmutable. Trasladé la mesa allá y la cama en medio. El resultado fue inconformista. La novedad volvió a animarme, y mientras duró me conformé con la incomodidad inconformista que había causado. Pues sucedió que no podía dormir con la cara vuelta a la pared, lo que siempre había sido mi posición preferida. Pero al cabo de cierto tiempo, la novedad dejó de ser tal y no quedó más que la incomodidad. Así que puse la cama aquí y el armario en medio. Esta vez el cambio fue radical. Ya que un armario en medio de una habitación es más que inconformista. Es vanguardista. Pero al cabo de cierto tiempo… Ah, si no fuera por “ese cierto tiempo”.
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Para ser breve, el armario en medio también dejó de parecerme algo nuevo y extraordinario. Era necesario llevar a cabo una ruptura, tomar una decisión terminante. Si dentro de unos límites determinados no es posible ningún cambio verdadero, entonces hay que traspasar dichos límites. Cuando el inconformismo no es suficiente, cuando la vanguardia es ineficaz, hay que hacer una revolución. Decidí dormir en el armario. Cualquiera que haya intentado dormir en un armario, de pie, sabrá que semejante incomodidad no permite dormir en absoluto, por no hablar de la hinchazón de pies y de los dolores de columna. Sí, esa era la decisión correcta. Un éxito, una victoria total. Ya que esta vez, “cierto tiempo” también se mostró impotente. Al cabo de cierto tiempo, pues, no sólo no llegué a acostumbrarme al cambio -es decir, el cambio seguía siendo un cambio-, sino que al contrario, cada vez era más consciente de ese cambio, pues el dolor aumentaba a medida que pasaba el tiempo. De modo que todo habría ido perfectamente a no ser por mi capacidad de resistencia física, que resultó tener sus límites. Una noche no aguanté más. Salí del armario y me metí en la cama. Dormí tres días y tres noches de un tirón. Después puse el armario junto a la pared y la mesa en medio, porque el armario en medio me molestaba. Ahora la cama está de nuevo aquí, el armario allá y la mesa en medio. Y cuando me consume el aburrimiento, recuerdo los tiempos en que fui revolucionario...

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Los caminos del señor - Javier Krahe

La otra tarde en una iglesia,
que era fiesta de guardar,
me dio un ataque de amnesia,
no podía recordar,
a quién coño fui a rezar,
yo,que siento por Jesús (bis)
¡repelús!.

Imaginad mi problema,
cualquier otro sin mi fe
con seguridad blasfema
o se va a tomar café,
pero yo no flaqueé
no podía estar allí (bis)
¡porque sí!.

"He perdido la memoria,
le expliqué a un santo varón,
eche una jaculatoria
o una salve a la intención,
tengo un lío del copón,
no comprendo, hay de mí (bis)
¡qué hago aquí!".

"Calma, me dijo el beato,
por mi honor de sacristán,
rezaré a San Cucufato
tus recuerdos volverán,
o sus huevos sufrirán."
Y le ató al pobre un cordel (bis)
¡que cruel!.

Recuperé por entero
gracias a su intercesión
la memoria y un mechero
que no entraba en la oración,
¡eso sí que es devoción!.
Le quedaba además (bis)
¡mucho gas!.

Le di lumbre a un monaguillo
y una hostia al sacristán
y les vacié el cepillo
a San Cosme y San Damián,
recordando que mi plan
era entrar a aquel lugar (bis)
¡a robar!.

Tú, que nunca vas al templo,
tú que estás en el error,
toma de mi historia ejemplo,
rectifica pecador
y recorre sin temor
los caminos del Señor (bis)
Sí, Señor.

http://www.youtube.com/watch?v=QCfqOYej_6E


http://es.youtube.com/watch?v=8SnApDEUC5c

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Diarios de guerra VII

24 de Abril:
Registramos cierta actividad en la otra orilla durante la madrugada y abrimos fuego un par de veces. Nadie respondió a los disparos. A las 8 am volví a contactar con el mando y recibí ordenes de montar un pequeño campo avanzado. Quieren que hagamos ciertas operaciones en esta zona. Dicen que me mandarán cinco soldados más. Ellos traerán el sobre con las nuevas órdenes. Dunvey sigue distanciado, aunque la llegada de los nuevos parece que le anima un poco. Por la tarde hemos tenido tiempo de descansar un buen rato y de bañarnos en el río. Es agua sucia y que apenas fluye, pero es agua. Los chicos han estado jugando como niños pequeños en una piscina de cualquier barrio tranquilo. Sin preocupaciones, alegres de la vida y de estar aquí y ahora. Como si éste fuera su momento. Hemos hecho un par de trincheras más y hemos levantado un par de tiendas. Hemos rodeado el perímetro con alarmas acústicas. Y un pequeño nido con una pieza del 35. No quiero sorpresas esta noche, así que redoblaré la vigilancia. Un hombre en el nido y otros dos observando la orilla.

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María Zambrano

«Fue tan hermoso como inesperado, salió el día en estado naciente [...] todo fue muy sencillo: Miguel Maura avanzó con la bandera republicana en los brazos [...]. La desplegó y dijo simplemente: Queda proclamada la República. Fue un momento de puro éxtasis".

Escribir es defender la soledad en que se está; es una acción que sólo brota desde un aislamiento afectivo, pero desde un aislamiento comunicable, en que, precisamente, por la lejanía de toda cosa concreta se hace posible un descubrimiento de relaciones entre ellas

El escritor sale de su soledad a comunicar el secreto.

Primeramente quise ser una caja de música. Sin duda alguna me la habían regalado, y me pareció maravilloso que con sólo levantar la tapa se oyese la música; pero sin preguntarle a nadie ya me di cuenta que yo no podía ser una caja de música, porque esa música por mucho que a mí me gustara no era mi música, que yo tendría que ser una caja de música inédita, de mi música

Vivimos en estado de alerta, sintiéndonos parte de todo lo que acontece, aunque sea como minúsculos actores en la trama de la historia y aun en la trama de la vida de todos los hombres. No es el destino, sino simplemente comunidad -la convivencia- lo que sabemos nos envuelve: sabemos que convivimos con todos los que aquí viven y aun con los que vivieron. El planeta entero en nuestra casa.

La poesía unida a la realidad es la historia. Pero, no es preciso decirlo así, no debiera serlo porque la realidad es poesía al mismo tiempo y al mismo tiempo, historia. El pensamiento, el riguroso pensamiento filosófico tradicional separó a ambas y casi las anuló, reservándose para sí la realidad íntegra, para sustituirla en seguida por otra realidad, segura, ideal, estable y hecha a la medida del intelecto humano

http://www.fundacionmariazambrano.org/noticias.aspx?n=0


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Caosmeando

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