Dinosaur jr.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
martes, 18 de noviembre de 2008
Va de bebidas
Hará un par de días en el coche, sobre las ocho de la tarde, iba tranquilamente escuchando Catalunya Ràdio cuando empezó a sonar una melodía a la que estoy acostumbrado, la melodía de 'el cafè de la república'. 'No puede ser, empieza a las nueve' pensé, pero mientras pensaba eso, quedé en evidencia, ya que no era el programa, era el anuncio. Seguidamente de la música escuché la voz de Joan Barril que empezó a decir una cosa parecida a 'porque realmente el café no es una bebida, es un ámbito'.
Y no puedo estar más de acuerdo.
Un café siempre es una excusa para poder hacer una pausa a la monotonía del estudio, el trabajo, o una tarde sin expectativas. Es el mejor argumento para llamar por teléfono a un amigo, y proponer quedar a media tarde para contarse el uno al otro cada cual sus cosas con un café delante, y dando pequeños sorbos, ir acercándose poco a poco a la manera de ver las cosas de la persona que hay delante, de enterarse de qué es de la vida de aquel amigo que hace tanto tiempo que no se ve y que siempre es incomprensible haber llegado a perder tanto la relación. Y todo eso es capaz de proporcionarlo unos cuantos granos molidos que por cosa de un euro (y no 0.80) se puede encontar en cualquier sitio.
Además el café da eso que tantas veces reclamamos y tan pocas veces encontramos, tranquilidad. Un café se toma con paciencia, haciéndolo durar, para hacer durar los momentos con los amigos antes de volver a la realidad del exterior de la burbuja que se crea entre los consumidores del café.
Y pasa lo mismo con la cerveza...
Quiero dormir
Quiero dormir, pero no un sueño que los demás conozcan..
uno mío, solitario, extraño y diferente
Quiero dormir, en mí misma, en silencio, aislada...
Quiero dormir, con luz tenue, para ver si soy capaz de entre sus ciclos, animarme a destaparme tan sólo un poco.
Porque quizá, de ese modo, algo de todo lo que se esconde bajo la pesada tela, salga huyendo temeroso del aire nuevo, puro y frío.
Y no puedo, porque algo lo impide, es quizá que lo que creo que me tapa, me retiene y me reduce a la impotencia de saber que no soy nada ante su fuerza..??
Quiero dormir, descansar y soñar que al despertar se habrá marchado.
Quiero dormir y no sé cómo, cuándo ni de qué manera.
lunes, 17 de noviembre de 2008
Memoria Histórica en Argentina
Os copio una carta al director que se me ha ocurrido mandar a El País, viendo lo que se lee por ahí:
Leo con estupor el artículo de Benjamín Prado en que sugiere en su propio titular "¿Por qué no traer a España a Machado y Azaña?".
Estupor. Ésta es la reacción que me provoca leer semejante opinión por parte de un escritor de prestigio, cuando más bien parece surgida de la dubitativa seguridad de los que proclaman en un exabrupto lo primero que se les ocurre para hablar de algo tan incómodo como está siendo la Memoria Histórica.
Déjenme contarles unas palabras de mí. Precisamente yo también soy escritor. Desde hace años colaboro con los organismos de Derechos Humanos de Argentina a pesar de no haberme radicado de forma permanente en el país. He tenido la suerte de participar en actos como el concierto por la derogación de la Ley de Punto Final y Obediencia Debida, la recuperación para la Memoria de los Centros Clandestinos de Detención y Tortura (CCDyT) Campo de Mayo, Club Atlético y ex-Esma. También he participado en numerosas reuniones para debatir acerca de cómo recrear esos lugares, que en cierto sentido es recrearse uno mismo por hacer legítimo el pasado, es decir, por hacerlo más habitable. Ese trabajo se ha venido realizando por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, varias facultades de la Universidad de Buenos Aires, las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo y muchos otros organismos institucionales y sociales. Por tanto, engloba a toda la sociedad porque es algo que atañe a todo el mundo. Y esto quizás sorprenda a muchos: este proyecto no implica dolor. Al contrario: cuando se identifica el cadáver de un familiar desaparecido sólo hay alegría, pues por fin se lo puede enterrar en un lugar donde pueda ser visitado, recordado y honrado como merece. De eso se trata, así de simple. No en vano desde la fundación de la Asociación Madres de Plaza de Mayo - en 1977 - se adoptó la pregunta "¿dónde están?" para reivindicar a los desaparecidos.
Y ahí es donde está la enorme incongruencia de Benjamín Prado. Sabemos que el exilio siempre es fiero y árido y que las muertes de Machado y de Azaña fueron particularmente deplorables, pero sus cuerpos yacen en un lugar físico, palpable y bien delimitado. Incluso "su tumba se ha convertido en un lugar de peregrinaje para los poetas españoles" en el caso de Machado, según atestigua Prado en su artículo. Entonces ¿qué necesidad habría de remover sus restos si ya sabemos dónde están? Sería como si los argentinos pongamos que quisieran exhumar el cuerpo de Cortázar (enterrado en el cementerio de Montparnasse, en París) y luego repatriarlo, por considerar que murió en el exilio. Ya que, ciertamente, Julio Cortázar se consideró exiliado desde 1973, año en que se le vetó la entrada a Argentina a raíz de los ataques vertidos contra el gobierno de facto en el Libro de Manuel.
No le busquemos el pelo al huevo, como dicen los argentinos. O no le busquemos los tres pies al gato, como decimos los españoles. La recuperación de la Memoria Histórica es devolver el cuerpo de los desaparecidos a sus familiares. ¿Cómo es posible que eso sea siquiera motivo de controversia?
Sirio
Sirio es la estrella más brillante de nuestro cielo, ninguna otra se acerca a su magnitud. No es extraño que muchos pueblos la divinizasen, que los egipcios contaran el comienzo del año a partir de su primera aparición en el cielo de madrugada, que el genial Aristarco de Samos la considerase un sol y que Kant creyese que era el centro de gravitación alrededor del cual girarían los demás astros, incluido nuestro sistema planetario.
Los egipcios, que la llamaban Shotis (luminaria), la representaban con un perro, de ahí el nombre de Can Mayor, que se dio a la constelación y de donde viene la palabra canícula, con que nos referimos a la época más calurosa del verano porque, aunque por efecto de la precesión de los equinoccios, ahora Sirio aparezca a principios de septiembre, entonces lo hacía a finales de junio.
Entre los poetas clásicos se hizo usual hablar de "la roja canícula". El más explícito es Séneca,aficionado a la Astronomía y conocía bien las estrellas, quien afirma "Sirio es rojo", cuando, aunque a primera vista nos parezca una estrella azulada, es una estrella blanca. Ése es el verdadero misterio de Sirio y no que hombres de Sirio visitasen a los dogón en Mali.