Un poema de Nicanor Parra
HASTA LUEGO
Ha llegado la hora de retirarse
Estoy agradecido de todos
Tanto de los amigos complacientes
Como de los enemigos frenéticos
¡Inolvidables personajes sagrados!
Miserable de mí
Si no hubiera logrado granjearme
La antipatía casi general:
¡Salve perros felices
Que salieron a ladrarme al camino!
Me despido de ustedes
Con la mayor alegría del mundo.
Gracias, de nuevo, gracias
Reconozco que se me caen las lágrimas
Volveremos a vernos
En el mar, en la tierra donde sea.
Pórtense bien, escriban
Sigan haciendo pan
Continúen tejiendo telarañas
Les deseo toda clase de parabienes:
Entre los cucuruchos
De esos árboles que llamamos cipreses
Los espero con dientes y muelas.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Hasta luego
jueves, 4 de septiembre de 2008
Tirano Banderas
TIRANO BANDERAS
NOVELA DE TIERRA CALIENTE
PRÓLOGO
I
Filomeno Cuevas, criollo ranchero, había dispuesto para aquella noche armar a sus peonadas con los
fusiles ocultos en un manigual, y las glebas de indios, en difusas líneas, avanzaban por los esteros de
Ticomaipú. Luna clara, nocturnos horizontes profundos de susurros y ecos.
II
Saliendo a Jarote Quemado con una tropilla de mayorales, arrendó su montura el patrón, y a la luz de una linterna pasó lista:
—Manuel Romero.
—¡Presente!
—Acércate. No más que recomendarte precaución con ponerte briago. La primera campanada de las doce será la señal. Llevas sobre ti la responsabilidad de muchas vidas, y no te digo más. Dame la mano.
—Mi jefesito, en estas bolucas somos baqueanos.
El patrón repasó el listín:
—Benito San Juan.
—¡Presente!
—¿Chino Viejo te habrá puesto al tanto de tu consigna?
—Chino Viejo no más me ha significado meterme con alguna caballada por los rumbos de la feria y tirarlo todo patas al aire. Soltar algún balazo y no dejar títere sano. La consigna no aparenta mayores dificultades.
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—¡A las doce!
—Con la primera campanada. Me acantonaré bajo el reloj de Catedral.
—Hay que proceder de matute y hasta lo último aparentar ser pacíficos feriantes.
—Eso seremos.
—A cumplir bien. Dame la mano.
Y puesto el papel en el cono luminoso de la linterna, aplicó los ojos el patrón:
—Atilio Palmieri.
—¡Presente!
Atilio Palmieri era primo de la niña ranchera: Rubio, chaparro, petulante. El ranchero se tiraba de las barbas caprinas:
—Atilio, tengo para ti una misión muy comprometida.
—Te lo agradezco, pariente.
—Estudia el mejor modo de meter fuego en un convento de monjas, y a toda la comunidad, en camisa, ponerla en la calle escandalizando. Ésa es tu misión. Si hallas alguna monja de tu gusto, cierra los ojos.
A la gente, que no se tome de la bebida. Hay que operar violento, con la cabeza despejada. ¡Atilio, buena suerte! Procura desenvolver tu actuación sobre los límites de medianoche.
—Conformo, Filomeno, que saldré avante.
—Así lo espero: Zacarías San José.
—¡Presente!
—Para ti ninguna misión especial. A tus luces dejo lo que más convenga. ¿Qué bolichada harías tú esta noche metiéndote, con algunos hombres, por Santa Fe? ¿Cuál sería tu bolichada?
—Con solamente otro compañero dispuesto, revoluciono la feria: Vuelco la barraca de las fieras y abro las jaulas. ¿Qué dice el patrón? ¿No se armaría buena? Con cinco valientes pongo fuego a todos los abarrotes de gachupines. Con veinticinco copo la guardia de los Mostenses.
—¿No más que eso prometes?
—Y muy confiado de darle una sangría a Tirano Banderas. Mi jefesito, en este alforjín que cargo en el arzón van los restos de mi chamaco. ¡Me lo han devorado los chanchos en la ciénaga! No más cargando estos restos, gané en los albures para feriar guaco, y tiré a un gachupín la mangana y escapé ileso de la balasera de los gendarmes. Esta noche saldré bien en todos los empeños.
—Cruzado, toma la gente que precises y realiza ese lindo programa. Nos vemos. Dame la mano. Y pasada esta noche sepulta esos restos. En la guerra el ánimo y la inventiva son los mejores amuletos.
Dame la mano.
—¡Mi jefesito, estas ferias van a ser señaladas!
—Eso espero: Crisanto Roa.
—¡Presente!
Era el último de la lista y sopló la linterna el patrón. Las peonadas habían renovado su marcha bajo la luna.
martes, 2 de septiembre de 2008
Dioses Hawaiianos
Kane: Padre de las criaturas vivientes. Kane es identificado con el sol, el agua fresca y el bosque.
Ku: Dios de la guerra. En tiempos antiguos se practicaban sacrificios humanos para este Dios.
Kaneloa: Soberano de la tierra de los espíritus ausentes.
Lono: Dios del crecimiento, de la lluvia, de la paz, del deporte y de las cosechas.
Pele: Diosa de los volcanes (volcanoes).
Hina: Diosa del trabajo femenino.
Laka: Diosa del hula (Hula).
Kuula: Dios de los pescadores.
Papa: Diosa de la fertilidad.
Kanaloa: Dios de la muerte, la oscuridad y el océano.
Poliahu: Diosa de la nieve del Mauna Kea. Rival de Pele.
domingo, 31 de agosto de 2008
sábado, 30 de agosto de 2008
Ahmed Faraz
El 25 de agosto murió uno de los poetas modernos en lengua urdu más importantes, conocido por sus ácidas críticas contra el autoritarismo. A pesar de pertenecer a la etnia pastún, Faraz escribió toda su obra en urdu, la lengua nacional de Pakistán. Nacido en 1931 en Kohat (Pakistán), entre sus libros publicados destacan Tanha Tanha y Pas-Andaz Mosam. Su actitud contestataria le obligó a exiliarse durante el régimen del general Zia-ul-Haq (1977-1988). "Mi conciencia no me perdonará si permanezco como un espectador silencioso ante los acontecimientos tristes que suceden a nuestro alrededor. Como mínimo tengo que hacer saber a la dictadura dónde se encuentra a los ojos de los ciudadanos, cuyos derechos fundamentales han sido usurpados".
Aquí, un poema suyo
Regreso
“Escucha”
Dijo ella,
“No vuelvas solo a cumplir con tu palabra.
Así vuelven los que
Se hastían de
Ser impotentes
Y solos en su distancia
Sigue,
Sacia tu sed en cada arroyo,
Cualesquiera que sean los ojos que seduces,
Los corazones que tientas.
Pero,
Cuando se encienda e ilumine
La llama
De tu deseo hacia mí,
Y suplique tu corazón
Entonces
Debes regresar.”
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Uno, trino y plural
a las
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Etiquetas: actualidad-noticias, poesía